Hay varias rimas con el número dieciocho que son demasiado profanas para pertenecer a un calendario de adviento, pero con un calendario tan asqueroso como este, a uno le gustaría de verdad pasarse el protocolo por el protoculo.
Pero a cambio de las profanidades y palabras blasfemas, prefiero pedir mecheros y otros elementos altamente combustibles para... err... un proyectillo personal que tengo en mente. Naaaaada que ver con este calendario de cartón y tan fácilmente inflamable.
Por el momento, las chocolatinas siguen pasando, repetidas y sin gracia. No nos hemos matado porque hay dos calendarios más a los que aferrar nuestro espíritu navideño. Eso y Vicodine.
Alucinante panorámica de una ciudad hecha en Lego... salta al link

Tributo a Heath Ledger, el Joker definitivo (en inglés)... salta al link

Un ladrón de Valls le roba la radio a un coche e intenta vendersela al dueño...

Una vaca gigante, que casualmente se llama Chilli (con carne)...

Conducción senil. Si tienes muchos años y todos conducen en sentido contrario, puede que seas tú!... salta al link